Una caldera de gasoil funciona de forma distinta a una caldera de gas natural. Incorpora un quemador con boquilla, célula fotoeléctrica y bomba de combustible que requieren un diagnóstico específico. No basta con saber de calderas en general: cada componente tiene tolerancias de ajuste concretas que un técnico no especializado difícilmente conoce.
Uno de los errores más habituales cuando acude un técnico generalista es sustituir piezas que no son el origen del problema, o hacer un ajuste incorrecto del quemador. Un quemador mal regulado no solo gasta más gasoil del necesario: puede generar humo negro, acelerar la suciedad del intercambiador y acortar la vida útil de la caldera.
La puesta a punto anual es obligatoria por normativa y, bien hecha, mejora el rendimiento de la caldera de forma notable. Incluye limpieza del intercambiador, análisis de gases de combustión, ajuste de la boquilla y revisión de todas las seguridades.
Caldesoil es servicio técnico multimarca: trabajamos con Domusa, Baxi Roca, Ferroli, Viessmann, De Dietrich, Tifell y otros. Cubrimos toda la Comunidad de Madrid, norte de Toledo y sur de Guadalajara.